jueves, 7 de agosto de 2008

La Olimpiada de los cuchillos voladores

Enrique Garay afirmó que la Ceremonia de Inauguración de mañana en Beijing, que él ya presenció en los ensayos previos, será majestuosa y conmovedora. No lo dudo. Porque el que la ideó también realizó una película tan majestuosa y preciosista como HÉROE. Habrá que ver dicho espectáculo preparado por el director chino ZHANG YIMOU...
Y junto con HÉROE (2002 / Jet Li, Tony Leung, Zhang Ziyi, Maggie Cheung), Yimou conforma una especie de trilogía épica de artes marciales junto con LA CASA DE LOS CUCHILLOS VOLADORES (2004, Zhang Ziyi, Andy Lau) y LA MALDICIÓN DE LA FLOR DORADA (2006, Chow Yun Fat, Gong Li). Películas visualmente deslumbrantes que rozan la poesía plástica (!?); y de entre magníficas obras descolla HÉROE por ser la más lograda de las tres. Pero también tiene tiernas historias de amor como EL CAMINO A CASA (1999, Zhang Ziyi), o de redención paternal como UN LARGO Y DOLOROSO CAMINO (2005, Ken Takakura).
Pero en sus inicios fue un director de "arte" con prestigio en festivales y reconocido por sus primeras películas (Sorgo rojo, La linterna roja, ¡Vivir!). Pérate, pérate: ¿cómo que "pero"?
Continuará...

martes, 29 de julio de 2008

Churriguerismo

Así como en Pintura hay la corriente del Vinimexismo, pues en Cine tenemos la corriente del CHURRIGUERISMO. Ohhhh, sí, tan vasta, rica y tan deliciosa de tan churrosa de la que tanto se puede aprender, que se requeriría de un blog a parte para el tópico. Pero bueno, eso será tema de otra entrada. Ésta servirá para redondear la grandeza de Batman el Caballero de la noche (¡Oh!, ¿otra vez lo mismo?). Es que sí, pinche película está con madres. Tanto, que pasa a madrearse a las de Burton; fácil. Dicho sea con respeto a los nostálgicos y encariñados con ambos filmes. Las que hizo Schumaher (Batman churrosamente y Batman y Churrobin) no existen, dijo mi compadre. Y, lamentablemente, Burton NO logró el equilibrio que requería el planteamiento héroe-villano, ya que son los villanos los que se comieron al murciélago en ambas películas: los verdaderos PROTAGONISTAS de sus dos Batifilmes fueron, desde los créditos inclusive, Jack Nicholson y Danny de Vito y Michelle Pfeiffer. Error que no cometió Chritopher Nolan. La película es descomunal, avasalladora y tanto y tanto adjetivo que le caben perfectamente. Igual la actuación de Hetah Ledger que no se redundará más aquí. “Eso es lo que pasa cuando enfrentas una fuerza imparable contra un objeto inamovible”, le espeta el Guasón a Batman en su lucha al final de la película, y la frase describe perfectamente el equilibrio que logró Nolan, donde el genio destructor del villano no supera la inteligencia del héroe. Están a la par, y por ello este Guasón no se come a Batman, como me decía mi compadre, sino que más bien son el contrapeso el uno del otro, donde ninguno supera al adversario, más bien se complementan sosteniendo su batalla en un nivel muy por encima de la estructura policial.
De acuerdo al “postulado” que hace Sayamán – ¿quién? - Shyamalan, el director de EL POTEGIDO, y su disertación de la indivisible relación héroe-villano, según la cual el héroe necesita del villano y viceversa, ya que uno es la razón de la existencia del otro. Pero específicamente, es el Villano el que en realidad define al Héroe como tal. La jefa de Mr. Vidrio le comenta a Bruce Willis que hay dos clases de villanos: el villano soldado, aquél que emplea la fuerza, y el villano Archienemigo, la Amenza real que enfrenta con su Mente al héroe. El Guasón es el más cerebral de todos los enemigos de Batman y los dos están destinados a enfrentarse “eternamente”, dice el Guasón riendo como un orate, diciendo que no matará a Batman porque es “divertido”, sentenciado: “ y tú no me matarás por tu erróneo concepto de moralidad”. Es como Dios y Satanás, el uno depende del otro y hasta se complementan...
¿Qué?. Sí, la Ceremonia de Inauguración de los Juagos Olímpicos bajo la dirección de un cineasta hecho y derecho. No, no es ni fue Steven Spielberg. ¿Zhang Yimou?... no sabía.

sábado, 26 de julio de 2008

Crhistopher Nolan: un anarquista en Hollywood

“Introduce un poco de anarquía”, dice el Guasón en tono retador al recién nacido como Dos caras, y luego agrega: “altera el estado de las cosas”. Y para este tecleador, de opiniones extravagantes y posturas extremas, eso es lo que hizo Christopher Nolan desde el interior de Hollywood (y por qué ahora sí lo escribió bien), cuando venía de hacer un cine independiente más cercano a lo artístico y tan alejado (en ese momento) de la poderosísima fuerza gravitacional de Planet Hollywood. Nolan sacó a Batman del universo FANTÁSTICO del Cómic , literalmente lo extrajo de las novelas gráficas y lo pocisionó en un contexto tremendamente realista. Y desde Batman Inicia comenzó a resquebrajar el género de las películas de superhéroes. Pero es ahora con esta segunda parte que logra la ruptura total y supera de nuevo las expectativas al mostrar a un (falso) superhéroe en un mundo muy reconocible con una situación criminal y delictiva crítica. Las locaciones ya no son recreadas como en la primera y la trama es mucho más ambiciosa, compleja y hasta global (el murciégalo vuele a un país… real). Nolan, para mí, ha hecho mucho con ésta su sexta película pues el tono y la forma de este Batman son de un realismo pasmoso por el tratamiento que da el guión coescrito con su hermano. Batman el Caballero de la noche ha hecho madurar al género (de superhéroes), pues el personaje ha alcanzado la “adultez” en Cine demarcándose de todas las demás de su ex- género y es difícil que cualquier otra adaptación de una historieta - pasada y futura - alcance la altura que Nolan le dio al personaje.
Christopher Nolan es el cineasta talentoso que Hollywood necesitaba para revolucionar un género (y no los directores génericos que tiene adentro que maquilan películas formulaicas eficientes en taquilla y entretenidas, pero hasta ahí), pues siempre se ha nutrido de talentos excepcionales del cine independiente (de arte, de autor). El mismísimo Peter Jackson, ahora Guillermo Del toro. Pero antes fueron Lucas o Coppola. Y si no hay el talento en su país, lo recluta de todo el mundo como desde siempre lo ha hecho: Elia Kazan, Billy Wilder, Frank Capra, etc, etc. etc. Y ese fenómeno de regeneración que tiene Hollywood es muy llamativo (e interesante para quien teclea esto, últimamente): cuando aparentemente peor se encuentra, siempre hay pequeñas dosis de anarquismo que los genios de fuera inyectan al Sistema desde adentro. Son los visionarios que, con una Gran Idea materializada perfectamente en una Magna Obra, logran transgredir la Fórmula: Star Wars, El Padrino, El Señor de los Anillos... Y ahora BATMAN ha alterado el estado de las cosas en el género fantástico de los superhéroes.

jueves, 24 de julio de 2008

Paralelismos

Por decisión unánime de (El Gran) Público (Churrero) y Crítica: la nueva de Basman está bien CHINGONA. En efecto, Jolibud con este banquetazo fílmico del murciélago cierra su temporada churriniega de blockbusters, como les llaman a los megachurros que atestan las salas de todo el mundo de mayo a julio. A ver, este es el Final de la historia, y vámonos patrás alterando la narrativa para llegar de reversa hasta el Inicio, como hizo este genial director de Batman el Caballero de la Noche en Memento (o Amnesia). Se dijo que Tarantino con su incomprendida Death Proof se alzaba como una propuesta de ruptura respecto a una forma preconcebida de hacer cine, así como en su momento lo fue Blade runner. Y como en su momento también le pasó a Alfred Hitchcock cuando la Crítica (ciega, pedante y pendeja) salió rasgandose las faldas a increparlo reprochándole que por qué salía con sus mamadas realizando una película fatua y de entretenimiento pueril como Psicosis, una historia vana que emulaba a las contadas en filmes baratos sensacionalistas dirigidos a un público ávido de entretenimiento fácil con tramas que involucrasen asesinatos y sangre, sí, el siempre menospreciado género de Terror. Que cómo era posible que una Vaca Sagrada Viviente (Hitchcock/Tarantino) hiciera un filme “menor” de un argumento “trivial” y cuyo protagonista era un simple psicópata (Norman Bates/Stutman Mike). ¡Horror, horror!. Pues bien, Ridley Scott, Quentin Tarantino y Alfred Hitchcock (guardando toda proporción entre ellos) son el ejemplo perfecto de cineastas visionarios y artistas completos que se atreven a ir contra la corriente contando historias valientes que pueden no gustar a las mayorías al no entender los planteamientos. Hitchcock ya era un Capítulo del Cine (sí, ¿no?, ¿o qué, o cómo?) cuando presentó en sociedad Psicosis, y su reputación no le eximió de ser severamente vilipendiado y moqueado por los que Sí saben de Cine, según ellos (la Crítica).
Pues sí, hay otro director que rompió madres con su nueva película y que inició el camino con la primer entrega. Pero esto ya se alargó y se deja para la próxima dando así el salto temporal y regresando al Inico (¿o terminando en el Final, o era el Inicio?). Bueno, el experimento no funcionó. Y la mención de Psicosis-Hitchcock no es una prueba de que A prueba de muerte sea, desde ya, un clásico; ni lo de Blade runner es un argumento que lo respalde. Es... mera coincidencia. (Y para polemizar y escandalizar, si cabe; nada más).

viernes, 18 de julio de 2008

FÓRMULAHOUSE

Gemela: A prueba de Tiempo
La Fórmula es universal. Y cada género o subgénero tiene la suya propia que lo caracteriza. La (sub)fórmula de la serie B es su ínfimo presupuesto. El Churro B se distingue por actores no profesionales y/o en decadencia (Kurt Rusell), tramas risibles o argumentos fáciles (Stutman Mike persiguiendo damicelas en peligro), entre otras especias que sazonan para muchos platillos tan exquisitos como los más finos. Son filmes de culto. Y sus directores también lo son y algunas veces infravalorados, por mencionar dos casos: el Maestro John Carpenter y dicen que un tal Russ Meyer del cual no he tenido el placer de merendarme algo de su Churrografía. Tarantino presuntamente retoma algunos elementos de este último en Death Proof que es espejo, es crítica y destrucción del género que retoma para “homenajearlo”. Y así lo percibí cuando vi la película. Y al momento no supe explicar por qué no era una obra menor sino todo lo contrario. Sólo me quedó la vívida sensación y un genuino asombro de que había presenciado algo más que dos historias repetidas, o puros diálogos banales de una historia tan simple y a la vez sin sentido, decían los detractores del filme. Y al momento no pude verlo con los ojos miopes que Dios me dio, porque fue una experiencia que desafió totalmente mi (corto) entendimiento, e incluso al día de hoy no puedo explicarla y decir por qué, por qué es en realidad, para mí, una Obra Mayor. Yo pienso que la película es Enorme, tanto que a muchos, a demasiados dizque expertos (críticos dizue profesionales) les quedó grande. Sólo supieron denostarla y escupir la presunta aberración con la que su idolatrado director los había traicionado, rellanando sus reseñas con datos adicionales de la película pero no analizándola a fondo. Y eso lo corroboró mi compadrito, al decirme que no halló una crítica PRECISA de lo que era Death proof. Y para mí, Tarantino muestra su genio al hacer una película tan “primitiva” en la cual agrega todo un manifiesto. Si Chaplin (NO es comparación) expresaba toda una postura ideológica revestida con sus múltiples situaciones llenas de hilaridad para deleitar al espectador común que sólo busca divertirse a carcajadas, entonces el Humor es una poderosa herramienta para montar un profundo análisis y/o una feroz crítica contra lo que no se está de acuerdo, la cual el espectador avezado puede leer al atravesar el velo y encontrar así la verdadera esencia que subyace más allá de la “simple” y superficial comicidad. Aquí entra la analogía (con calzador, a chingadazos, pero entra cómo pinches no): la Frivolidad también puede ser como un calzado viejo que sin embargo puede propinar un fuerte puntapié, o una sútil arma para derrochar inteligencia y exponer todo un concepto de ruptura hacia lo contenido en un sub género incendiándolo para, al mismo tiempo, crear algo totalmente NUEVO. Death proof, en mi inexperta y arriesgada opinión, es la Obra incomprendida de un gran artista, pero que superará la infalible prueba del Tiempo y se valorará como se merece (más me vale porque si no mi postura se iría al traste y al retrete). Lo mismo le pasó a Blade runner...

miércoles, 16 de julio de 2008

FÓRMULAHOUSE

Gemela: Planeta Churror

La Fórmula es el Género, la fórmula es la especie, lo formulaico es lo genérico, y la “fórmula particular” de x director que es su estilo o visión. También hay diversos géneros que clasifican temáticamente a determinadas películas. Drama, comedia, terror, ciencia ficción, etc. Y también existen subgéneros, clasificación establecida por términos cualitativos o financieros de una película: la famosa serie B. ¡Taaraaaán!. Lo que distingue a la serie B es su pobreza cinematográfica, producto de la escasez de dinero en su manufactura. O al revés… o lo que suceda primero. GRINDHOUSE rinde homenaje a la Fórmula (o la falta de ésta) de este (sub)género. Las hermanas gemelas A prueba de muerte y Planeta terror – personificadas por las gemelas reales que aparecen en ambas cintas, cuñadas del director de la segunda, parece – siguen la “Fórmula B”: mucha acción y diversión sin justificación, argumento risible, personajes forzados y situaciones gratuitas, descuidos técnicos, ínfima calidad cinematográfica, etc, etc. Excepto el presupuesto, claro. Pero algo pasó, las hermanas son totalmente diferentes. Planeta Terror cumple con la parodia y se erige en un sabroso Churro a toda ley, tanto, que uno no puede sino saborearse Machete; pero su carnala no resulta tan divertida. A prueba de muerte es diferente, porque ella es gemela de sí misma: Death proof es Grindhouse. ¿Cómo?. ¡Es 2x1!. ¿Eh?. ¡Es dos películas en una misma!. Y la película no tiene madre. Pero sí padre, y su creador es un genio. No sólo por eso, sino porque se da el lujo de echar abajo lo que aparentemente homenajea. Y de paso, dice una sagaz crítica española, Tarantino escupe a los fans y a la Crítica, sectores que según el texto de la mujer ibérica, el director desprecia no sin poco disimulo. Y tiene sentido porque a Tarantino le vale madre y no entrega lo que Rodríguez , divertimento fútil, sino que da algo más pero recubierto con una enorme envoltura de superficialidad. A prueba de muerte no es una película fácil ni “demasiado divertida” como la serie B a la que aparentemente rinde culto, porque sólo da dos momentos de eso: la escena del choque (metáfora de una brutal violación, dice Almudena, y lo confirma el largo monólogo del pinche Comisario mamón, y que al momento de verlo me recordó a aquél monológo-epílogo usado por Hitchcock al final de Psicosis) y la secuencia final de la persecución (que es la metáfora del orgasmo fémenino, dice Jordi, y ambos dicen bien pues desde esas ópticas tienen lógica), y eso es muy poca violencia para un Churro B que se precie de serlo, y las expectativas de fans y público en general sobre Tarantino se quedaron muy cortas. Y es por ello, según infiero, que a muchos no les gustó: porque la formula tarantinesca no está presente, fuera de los diálogos y toda esa esencia muy suya que transpira toda la película (¿como la despreciada Jackie Brown?). Por tanto, la historia resultó ser “aburrida”, “lenta”, “lineal”; defraudando a la gran mayoría de fans/público/crítica. Cuestión de gustos.

lunes, 14 de julio de 2008

El regreso de la Fórmula viviente

La Fórmula no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Se adapta a las nuevas generaciones mimetizándose al entorno. El público está expectante, deseoso de saber más. Dale. El público te espera. Bien. Lo sorprendente de LA MISMA LUNA es, contra todos los pronósticos y prejuicios, una película realmente buena. El elenco resulta acertado, Del Castillo y Del Derbez hacen olvidar su pasado telenovelero y cumplen. Y el que sobresale es Adrián Alonso. El chavito tiene ángel, lástima que de grande se parecerá a Chabelo; pero muestra capacidad y, ante todo, carisma, cosas que muchísimos de los pocos actores nacionales no tienen. Y más sorprendente aún es que bien pudo llamarse LA MISMA FÓRMULA. El uso del suspenso, los momentos melodrámaticos (sobre todo el inicio está, literalmente, de telenovela), la combinación del humor en momentos de dramatismo, la música, el ritmo perfectamente bien llevado... todo, todo está cocinado con el Formulario jolibudense pues posee el aroma del típico Churro bien cocinado (mmmm, ¡riquísimo!). Y quizá por eso, funcionó y duró tanto tiempo en cartelera, algo inusual para una producción nacional. Patricia Riggen, la directora del filme, imprime toda la hechura jolubudense a su película. Porque estudió Cine allá, quizá. Y no es egresada del CUEC o del CCC o de alguna otra universidad mexicana, que obviando excepciones sólo produce cineastas medianos, pretenciosos e incompletos que parece que egresan habiendo estudiado a Eisestein hasta la saciedad pero que nunca cuajan un historia decente, y ni siquiera el montaje de la escuela soviética saben siquiera imitar en sus pinchurrientas películitas, eso se ve... si alguien las ve. En cambio, la directora de La misma Luna (¿no es ella la realizadora de aquél excelente cortometraje de casi media hora titulado "La milpa"?) primero promovió la cinta en Estados Unidos, vía el Festival de Sundance; donde dicen los díceres que al finalizar la función fue ovacionada durante algunos minutos. Y al verla, tal acontecimiento no se me hizo exagerado. Y yo también la aplaudo. Porque la película es sumamente disfrutable. Sí, sí, tienes sus detallitos, pero la historia logra conectar, convenze y, sobre todo, conmueve. La verdá.
Pa que digo que no si sí: la (pinche) película es muy buena. Y la directora supo venderla, primero a los gringos (los Hnos. Weinstein la compraron, según) y ya con todo el apoyo de una productora gringa, aquí fue estrenada con ¿200? copias, un número descomunal para una producción no ya mexicana, sino hablada en castellano. Pero como la trama comprobó su eficacia en el público norteamericano y éste al igual que el mexicano ha sido educado ampliamente por Jolibud, por consecuencia lógica lo que funciona allá también funciona en taquilla aquí, y aquí La misma Luna vaya que funcionó. Y lo que no... pos no. Y fue lo que le pasó a Tarantino y Rodríguez, el espectador gabacho no entendió la broma dual empaquetada en Grindhouse, y Miramax, la ex productora de los Hnos. Weinstein precisamente, finaciadores de cabecera de Tarantino, decidieron venderla en Máxico y el resto del mundo por separado. Y fue ahí donde la puerca torció el rabo: La Fórmula se esfumó. La "fórmula personal" de Tarantino no pegó con DEATH PROOF, y fans y público en general no se lo perdonaron...

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