Tentativo: EL EVANGELIO LEÓN 2010
INTERIOR. TARDE-NOCHE. 3 personajes.
AGENTE (Judicial):
A ver jijo de la chingada, ora sí ya te cargó el payaso. Apellido y nombre cabrón.
(No hay respuesta)
AGENTE (Judicial):
Cómo, ¡habla fuerte!
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
Iscariote...
(Ah, ja ja ja ja, no mames. No, es en serio, tanto como lo de Ri... ya dale).
AGENTE (Judicial):
¡Cómo!.
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
Iscariote Judas.
AGENTE (Judicial):
¿Y qué andabas haciendo con esos billetes? ¿A quién se los robaste? ¡Contesta, hijo de tu putísima madre!
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
Me los dio... me los dio el sacerdote.
AGENTE (Judicial):
¿Cómo se llama? ¡Responde o te parto tú madre, cabrón!
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
No, no... no sé.
AGENTE (Judicial):
Cómo pinches no vas a saber, ¿a quién se los robaste?
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
Yo no soy un ladrón (Exclamando con reproche)
AGENTE (Judicial):
¡No me levantes la voz, cabrón, aquí el único perro que ladra soy yo, ahora contesta.
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
Me los dio... me...
AGENTE (Judicial):
¿Quién chingaos te los dio? ¡Rebuzna ya ojete, que tengo que ir por mi vieja!... luego a recoger a mi mujer con mi suegra…
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
Me los dio el sacerdote...
AGENTE (Judicial):
¡¿Cuál, cómo se llama!? (Asestando un puñetazo)
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
No... Nor... Norberto Rivera.
AGENTE (Judicial):
¡No digas mamadas (le da un puñetazo, derribándolo. O algo así). Ora sí ya no saliste de aquí, el arzobispo no se menciona; y no mientas, tú se las robaste.
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
Él me los dio. Lo juro.
AGENTE (Judicial):
- A ver, ¿y por qué a un miserable como tú se los iba a regalar?
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
- Quería, él quería que le dijera...
AGENTE (Judicial):
¿Qué le dijeras qué, cabrón?
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
Quería que le dijera, quería saber, quería que le informara de todo...
AGENTE (Judicial):
De todo qué, chingao, no estamos jugando a completar las frases; ¡dilo bien! (sujetándolo del cabello).
INTERROGADO (Iscariote, Judas):
Quería saber todo de Chuy, de la gente que lo acompañaba, de lo qué decía en sus discursos (lamentos)... ¡y me pagó quinientos pesos por entregárselo?, ¡lo vendí por mugrosos quinientos pesos, lo he traicionado!
AGENTE (Judicial):
Ya te dije que el único que grita soy yo, ¡y no chilles, maricón! (lo jala más del cabello dándole repetidos puñetazos a las costillas)...
AGENTE 2 (Compañero “pasivo”):
Ya déjalo, ya lo madreaste – contesta el compañero – teníamos que llevárnoslo.
AGENTE (Judicial):
Pus yo no cargo chingaderas.
AGENTE 2 (Compañero “pasivo”):
Entonces traite los quinientos y ámonos, a ver qué choro le soltamos al comandante...
AGENTE (Judicial):
Ya te dije, yo no me bajo por cualquier cosa.
AGENTE 2 (Compañero “pasivo”):
No, nomás te empinas por algo grande, cabrón.
Risas. Toman el dinero. Se alejan.
No, no, está muy... muy mamón. Hay que cambiarlo, quitarle lo de… Norberto. Sí, hay que ponerle… Martín Rábano, Rabino, digo, Rábago. Pero es menos conocido. Sí, pero todo transcurrió en un lugar pequeño y apartado, sin mucha publicidad. Dónde fue que lo apañaron, ¿Jerusalén o cómo se llamaba? No sé. Mejor síguele tú. Empecemos por otro lado, hay que ver por qué lo traicionó. Si es que realmente fue así. Pues hay que averiguarlo. Pero cómo. Mmmm, y si lo interrogamos a manera de entrevista periodística. No, no, algo más cercano, más directo. Ora, pues... ¡Pérate, paren las prensas!. Qué. Noticia de última hora: Ricky Gay es Martin. Ahhh. Síguele...
Original: abril de 2007